Hay momentos de una boda que solo se ven bien desde el aire: la llegada, el enclave completo, el instante del sí quiero rodeado de todos. El dron añade esa mirada que convierte el vídeo en algo de película, sin molestar a nadie.
La llegada de los novios, el brindis, el baile: planos aéreos que dan escala y emoción a los momentos clave.
La finca, la ermita o la playa vistas desde el aire, para situar tu boda en su entorno de forma cinematográfica.
Combinamos planos suaves y estabilizados con recorridos más dinámicos, según el momento y el ritmo del vídeo.
Volamos con criterio para no interferir en la ceremonia, con piloto AESA y las restricciones de la zona verificadas.
Tenemos paquetes según lo que necesites (solo dron o cobertura completa con estabilizado y FPV). Cuéntanos tu fecha y el lugar y te preparamos un presupuesto a medida sin compromiso. Tienes más detalle en nuestro artículo del blog sobre precios de dron para bodas.
No tiene por qué. Planificamos los momentos de vuelo para captar lo importante sin interferir, y mantenemos distancias de seguridad con los invitados en todo momento.
Depende de la ubicación: algunas zonas tienen restricciones de espacio aéreo. Comprobamos el lugar exacto de tu boda antes de confirmar y gestionamos los permisos si son necesarios.
Sí, sin problema. Nos coordinamos con el equipo que ya tengas para complementar su trabajo con las tomas aéreas, sin pisarnos.
Cuéntanos qué necesitas y te preparamos un presupuesto cerrado, sin compromiso y con respuesta en menos de 24 horas.